En tiempos de lo enorme, de lo espectacular,

de producciones cinematográficas de cien millones,

quiero hablar por los pequeños actos invisibles del espíritu humano,

tan sutiles, tan pequeños que mueren apenas se los expone a los reflectores.

Quiero celebrar las pequeñas formas del cine, las formas líricas,

el poema, la acuarela, el estudio, el boceto, la tarjeta postal,

el arabesco, el trío y la bagatela y las pequeñas canciones en 8mm.

En tiempos en los que todos anhelan el éxito y quieren vender,

yo quiero celebrar a aquellos que aceptan el fracaso social cotidiano

para buscar lo invisible, lo personal,

las cosas que no dan ni dinero ni pan

y que no hacen la historia contemporánea,

ni la historia del cine, ni ningún tipo de historia.

Estoy a favor del arte

que hacemos los unos para los otros como amigos

y que hacemos para nosotros mismos.

Estoy parado en medio de la autopista de la información y me río

porque una mariposa sobre una pequeña flor

en algún lugar, en algún lugar, acaba de agitar sus alas

y yo sé que todo el curso de la historia

cambiará drásticamente debido a ese aleteo

una cámara de 8 milímetros acaba de hacer un zumbido

en alguna parte del Lower East Side en Nueva York

y el mundo no volverá a ser el mismo

la verdadera historia del cine es la historia invisible

una historia de amigos juntándose

haciendo aquello que aman

para nosotros el cine recién comienza

con cada nuevo zumbido del proyector

con cada nuevo zumbido de nuestras cámaras

nuestros corazones se alzan

hacia adelante, mis amigos.

 

Jonas Mekas (1922-2019) – Manifiesto anti 100 años del cine – 1997

Lo tomo prestado …..